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Becas escolares: otra visión

Este post está basado en hechos reales ocurridos año tras año en las secretarías y direcciones de centros escolares de nuestra región extremeña, y quiere ofrecer una nueva visión sobre el maravilloso mundo de la distribución de ayudas escolares para libros de texto.

En principio, parece sencillo; necesito una ayuda, la solicito, demuestro cumplir los requisitos y se me otorga o no. Hasta ahí todo es así de simple, pero en realidad, en la “trastienda” suceden más cosas.

En realidad, es un proceso más complejo, (inútil a mi juicio), que ocupa con tediosas labores administrativas a miles de maestros de nuestra región, dejando de emplear ese tiempo en realizar labores puramente educativas que es para lo que fueron formados. Todo ello, para averiguar, en gran cantidad de casos, a qué tres o cuatro niños de cada clase no se le va a conceder beca el curso siguiente. Así año tras año, sine die.

Un ejemplo. Un colegio o instituto con trecientos alumnos susceptibles de recibir esa ayuda para libros. Todas y cada una de las familias de ellos han de presentar la documentación que se les requiere, (miles de fotocopias), el centro ha de facilitar los documentos, (miles de fotocopias y formularios), ha de comprobarse que se ajusten a forma, (horas y horas de gestión), ha de informatizarse una a una cada solicitud, (sumémosle más tiempo aún), seguimiento, cálculo, …

Al final, la gran mayoría obtiene esa beca y simplemente una escasa minoría se queda sin ella. Fin.

Por favor. Se ruega que alguien, con mente abierta, piense, calcule y compare cuánto cuesta todo ese papel y lo que es peor aún, todo ese tiempo invertido por miles de “maestros” haciendo labores administrativas, para realmente decidir qué veintena de alumnos de cada instituto o colegio se queda sin beca, en lugar prescindir de ese proceso en la educación obligatoria.

El resultado sería: ahorro de tiempo a las familias, ahorro de tiempo y dinero para la administración, mejora en el tiempo de dedicación al alumnado, tranquilidad ante la expectativa de ver si se concede o no, …

¿Qué opinas?

El próximo año volveremos a hacerlo igual. Seguro.