“En todos los sitios hay un poema para cada persona, para un momento determinado”. Es la visión que tiene de la poesía el escritor Ben Clark (Ibiza, 21 de junio, 1984), quien considera que “la vida es larga y se pasa por muchas experiencias. Y alguna de ellas tienen su respuesta en un poema”. Es lo que le ha intentado transmitir hoy a un grupo de estudiantes de primero de bachilleratos, de los tres institutos, con quienes ha mantenido un encuentro literario.

“Quiero transmitir la idea de que la poesía tiene un contenido alrededor del poema. Es decir, las anécdotas, qué hay detrás o por qué se escribe”. Con esta intención se ha puesto delante del joven público el ganador del premio de poesía 2017 de la Fundación Loewe, por su obra “La policía celeste”.

Clark comenzó a escribir poesía con tan sólo diez años. Reconoce que los premios son un importante empuje para animar a un escritor con su profesión, y un indudable sostén económico que le facilita seguir con este proceso de creación en el que se sumerge. “Para un escritor inédito es una buena forma de adentrarse en el mundo editorial”, puesto que, desvela, desde la crisis la espera para publicar es larga.

Actualmente trabaja en la traducción de un libro de ficción con una biografía novelada de un artista, algo que le permite seguir creando y ponerse en la piel de otros escritores. Cuenta que desde que cuando adentró en el mundo de los versos intentaba “ahondar en pensamientos y anécdotas que me iban ocurriendo. Buscar la emoción siempre desde la vida”. Para él una “experiencia cualquiera” puede tomar forma con rima asonante. “Es una forma de grabar y registrar lo que va pasando”, dice.

Natural de Ibiza, declara que es un buen lugar para escribir, “pero también Salamanca” donde estudió y trabaja. “Lo importante es estar atento al entorno, a la gente y a la vida que te rodea”. Porque como cualquier forma de arte que se plasma de forma perenne, la escritura no es más que “una forma de vivir más intensamente la realidad y ahondar en la vida interior”.

Premio José de Espronceda
Ben Clark no es la primera vez que visita Almendralejo, puesto que formó parte del jurado del premio de poesía José de Espronceda 2017. “Hoy he podido ver el libro editado”, y ha añadido que espera que se vuelva a hablar de la Ciudad del Romanticismo como el lugar que alberga unos de los certámenes literarios más importantes.

En cuanto a la calidad de las obras presentadas subraya que ha sido “bastante buena y muy distinta”. Explica que aún así, se debatió entre hacer una apuesta por un registro más clásico o innovador, y el jurado, del que formaba parte, se decantó por esta última opción. “Al final decidimos que esta obra es compleja, que juega con la pintura, la escultura y pensamos que era una obra que valía la pena apostar por ella”, y desean que los lectores tengan la misma opinión.

Ben apunta que tiene la intención de llamar a Santiago Aguaded para felicitarlo y darle su valoración más personal sobre su trabajo, “Volaverunt Opus Nigrum”.