Foto: ©Almendralejoaldía

La plaza de la Libertad se está convirtiendo en un punto de encuentro para la igualdad. Si el viernes por la noche, 8 de marzo, congregaba a centenares de personas en la concentración feminista organizado por el colectivo “Almendrelejo 8M. Seguimos”; ayer volvió a abarrotarse en la XIII edición de la carrera de la Mujer.

Alrededor de 300 participantes recorrieron los tres kilómetros de carrera urbana diseñada para dar visibilidad al deporte y a la mujer. Muchas de ellas lo hicieron de la mano de sus criaturas, grandes y pequeñas, empujando carritos o cogiéndolas en brazos antes de cruzar la meta. A la cabeza en la salida unos puestos reservados para la inclusión y un grupo de usuarios de Includes. Algunos la hicieron al trote, otros al galope y otros en sus carros de fuego.

El sol se coló entre los protagonistas de la jornada, regalando un día de convivencia, fiesta y ejercicio físico. Aunque no era competitiva, las tres primeras mujeres en cruzar la línea de meta apenas 15 minutos después de su salida, recibieron un trofeo. La primera fue Raquel Bautista, la segunda, Carmen Lamoneda y la tercera Isabel Galindo.

También hubo premios para el grupo más numeroso, y para Ramona, de 75 años que, tal vez por no esperarlo, no acudió a recoger su galardón por ser la más longeva de la prueba. Al frente en la organización se encontraban trabajadores y usuarios de Adesiba, para quienes irán los beneficios recaudados.

Camisetas rojas que inundaron ayer la plaza de la Libertad y las calles de Almendralejo corriendo para cerrar una semana de lucha por la igualdad.