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«Compaginaré Medicina con el grado Superior de Violín»

Alba Arias Pascual

Alba Arias Pascual ha sacado un 13,625 en la EBAU, la nota más alta de los tres institutos de Almendralejo

Es cinturón marrón de taekwondo, ha viajado por más de 40 países, le gusta el surf, el snowboard, la playa y no descarta la idea del voluntariado

Conoce más de 40 países. Nivel alto de inglés. Distinción en violín con acceso aprobado al grado Superior. Cinturón marrón en taekwondo y campeona de Extremadura de Pumses. Es una de las ocho personas aceptadas por el Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares para realizar un curso de dos semanas. Y es la nota más alta de Selectividad de los tres institutos públicos de Almendralejo con un 13,625. A priori podría ser el currículum de una adulta experimentada, pero la realidad es que cumplió 18 años el pasado lunes. Su nombre Alba Arias Pascual.

Ha estudiado en el IES Arroyo Harnina, y ya descansa tranquila de la accidentada Selectividad que, reconoce, a ella le benefició. Hasta el 12 de julio no sabrá si ha sido admitida por la Universidad Complutense de Madrid. Quiere estudiar Medicina. Pero esta joven almendralejense tiene otras muchas inquietudes que, sin duda, le han hecho destacar en esta prueba de acceso a la universidad, y lo seguirán haciendo en su vida. Es la primogénita de la Familia Telerín, que junto a sus padres y hermanos nos relatan en el blog de Almendralejo al día sus viajes por el mundo en su caravana.

-¿Esperaba aprobar la EBAU con esa nota?
-Tenía muy buen presentimiento cuando terminé los exámenes. Cuando supe las notas creía que no había sumado bien, pero sí.

-¿Cómo le afectó la repetición de los exámenes?
-Me ha beneficiado porque el examen de Matemáticas me salió mejor. Se puede ver desde dos puntos de vista. Cuando me enteré me lo planteé así, como una oportunidad para subir nota. No me sentó mal.

-Una vez pasada la EBAU, ¿piensa que no es para tanto?
-Sí lo es, sobre todo si quieres llegar a una nota.

Para alcanzar ese 13,625 ha estudiado cada día. Desde septiembre a junio. “Cuando llegamos al final de curso no podía más. Los días de selectividad estaba saturada”, confiesa. Y no es para menos. Su rutina diaria pasa por más de cinco horas de estudio, si otras actividades como takwondo o violín no se lo impedían. Esas jornadas aún terminaban más tarde, ya de noche.

-¿Cuál es la asignatura que más le ha costado?
-Puede ser que a la que más tiempo le haya dedicado es Química.

-¿Qué consejo le daría a los chicos que el próximo curso comienzan segundo de Bachillerato?
-Si estudias todos los días es algo continúo y selectividad se pasa volando. Yo reconozco que me encanta estudiar.

«Reconozco que me encanta estudiar»

Una vez pasado todo y con la nota de corte más que sobrepasada, espera a que la admitan en la Universidad Complutense de Madrid, en la facultad de Medicina. Estudios que quiere compaginar con el grado Superior de Violín. El Medio lo ha aprobado con Matrícula de Honor, y ayer le concedieron un Premio Extraordinario.

-¿Va a compaginar Medicina con la Música?
-Sí. Medicina son seis años más cuatro de la especialización; y violín cuatro años.

-¿De dónde va a sacar el tiempo?
-Tengo las puertas abiertas por si alguna de las dos cosas no me gusta. Pero si puedo continuaré con las dos.

La rama musical le viene dada por la parte materna. Su madre es profesora de Música y a ella le encantaría que pudiera tocar en la Joven Orquesta Nacional de España (JONDE). Alba sí ha pertenecido a la OSCAM, y le hubiera gustado presentarse a la convocatoria de la Joven Orquesta de Extremadura, pero no se ha abierto ninguna este año.

Alba a la izquierda con el violín

-¿Qué espera de la vida universitaria, dónde va a vivir?
-Voy a vivir con mi abuela, justo al lado de la Complutense. Creo que la vida universitaria será guay y tengo muchas ganas de empezar. Me llama mucho la atención las oportunidades culturales y de ocio que te ofrece Madrid.

Como joven entusiasta y formada que ha viajado y conocido diferentes culturas no se le escapa la idea del voluntariado. “Una médico me aconsejó que antes de hacer el MIR me tomara unos meses sabáticos para desconectar; así que yo creo que será ahí”, planea ya la joven.

-¿Ya sabe qué especialidad elegirá?
-Me gusta la cirugía plástica, pero también la neurocirugía. No sé.

Alba recuerda, y no sabe si tendrá algo que ver, que de pequeña quería ser carnicera. Aunque también arqueóloga. Fue a mediados de la ESO cuando ya decidió su futuro profesional de manera más firme.

Como joven de 18 años les gusta salir, ella considera que menos de lo normal para una chica de su edad, sus padres no piensan lo mismo, aunque están muy orgullosos de ella. A pesar de todas las virtudes que tiene, le cuesta definir algunas de sus cualidades. “Constante, valiente en algunos aspectos, solidaria, tengo un carácter fuerte”, enumera casi ruborizada.

Alba es cinturón marrón en taekwondo

-¿Cómo se ve en diez años?
-Será cuando haya acabado la especialidad y espero trabajar fuera de aquí, pero en España. Después de viajar tanto, yo quiero vivir en mi  país. Aunque la especialidad la haga en EE.UU.. Por lo menos por ahora.

De puntillas y con voz de anhelo confiesa que donde realmente le gustaría vivir es en la playa. Hace unos años descubrió su afición al surf, y se ha convertido en otra de sus pasiones. También el snowboard.

«Después de viajar tanto, yo quiero vivir en mi  país»

Mientras espera a septiembre, en verano ya tiene algunos planes cerrados. El primero en el Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares. Dos semanas en las que sólo ocho personas de toda España participan en un programa de investigación del corazón denominado “Acércate”, de la mano del cardiólogo Valentín Fuster. Se trata de un premio a los expedientes más brillantes de Bachillerato. Un reconocimiento más a la dedicación constante al estudio. Agosto aún lo tiene abierto a otros planes entre los que se encuentran Dinamarca, con sus padres, o la playa. Ya verá.