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Egipto I: El Cairo

Egipto ha sido espectacular de principio a fin.

Trece personas visitando tumbas de poderosos faraones, templos descomunales, pirámides colosales. Disfrutando de los cafés, la shisha, la comida…
Una ruta aérea recién estrenada de Ucranian Airlines nos llevó en Semana Santa a El Cairo por 350 euros por persona. La organización del viaje corría por mi cuenta.

El Cairo es un hervidero de gente, de coches, motos y tucs-tucs, de gatos y burros… Un tráfico arriesgado abarrota sus calles toda la jornada.

Solo disponíamos de tres días y queríamos exprimirlos al máximo. Visitamos los lugares más icónicos, recorrimos sus barrios y bazares, y probamos su gastronomía.
Utilizamos todos los medios de transporte a nuestro alcance y tratamos de tener el máximo contacto con la gente egipcia.
Tuvimos la gran suerte de hacer la visita vespertina al Museo Egipcio, un lugar repleto de tesoros increíbles que te trasladan a tiempos de Howard Carter y el descubrimiento de la famosa tumba de Tutankamon. ¡No ha cambiado nada desde entonces!

Harían falta años para poder descubrir y admirar todas las joyas que componen el museo. Nosotros sólo tenemos dos ocasiones para visitarlo en este viaje.

Nos quedamos a dormir cerca de la céntrica plaza Talaat Harb, de claras influencias europeas, aunque con un aspecto bastante decadente. Muy cerca de allí disfrutamos con los famosos helados de EL Abd.

La aventura de coger el metro hasta el barrio Copto se hace inolvidable.
Paseamos por el barrio árabe, visitando mezquitas, madrazas, palacios y cafés.
Nos encanta el bazar de Khan el Khalili, un lugar dónde puedes encontrar de todo.

Terminamos la noche en un espectáculo de danza Derviche. Fascinante.
Alquilamos un minibús con chofer para toda la familia, Y nos dirigimos a ver las pirámides de Gizeh, la pirámide escalonada de Saqqara y Dashur. No hay palabras para describir tantas maravillas.
Al anochecer del tercer día paseamos hasta la estación Ramses, donde cogeremos un tren nocturno a Asuán.
Todo resulta sorprendente e incluso exótico, especialmente cuando en el convoy somos los únicos extranjeros y causamos gran expectación. Estamos súper agradecidos de poder haber tenido esta experiencia.