José María Fdez. de Vega en los estudios de la Factoría de la Innovación. Foto: ©Almendralejoaldía

Hoy se estrena en 25 salas de cine de toda España (incluida la de Almendralejo) la película de animación “Buñuel en el Laberinto de las Tortugas”

Hablamos con el almendralejense y su director de producción José María Fernández de Vega

Este proyecto empezó como otras grandes cosas en la vida de muchas personas. Con una llamada. Primero fue un cortometraje, de 17 minutos; después tomó vida propia y se coló sin pedir permiso en el Festival de Cine de Málaga, arañando tres premios. Hoy, por fin, después de casi tres años de intento trabajo, se estrena en 25 salas de cine de toda España (incluida la de Almendralejo) la película de animación “Buñuel en el Laberinto de las Tortugas”. Una adaptación del cómic de Fermín Solís, que narra las vicisitudes pasadas por este genio del surrealismo en el rodaje de las Hurdes “Tierra sin pan”.

En Almendralejo hemos hecho nuestro este trabajo al desarrollarse aquí gran parte de su producción. La Factoría de la Innovación ha sido el espacio que ha lo ha albergado, y el arranque y el empuje ha sido siempre dado por el almendralejense José María Fernández de Vega. Ingeniero de profesión, ha dedicado su vida profesional al arte audiovisual, aunque en Buñuel su trabajo como artista se desdibujara tras tomar los mandos de la producción y dedicarse a la búsqueda de financiación y el personal para conseguir terminar con éxito este proyecto. “Para crecer hay que renunciar a cosas”, afirma.

-¿Cómo llega este proyecto a sus manos?
-Cuando hice el de Mr.Guille para la política, tuvo bastante alcance a nivel regional. El centro de documentación de Las Hurdes se enteró y me llamaron para que el cómic de Fermín Solís se adaptara a audiovisual. Ya lo habían intentado, en imagen real, con Trueba y Bardem, pero no salió. Eso se quedó ahí porque por entonces estaba con el corto de Genti di Muerti. Una vez terminé, volvieron a contactar conmigo y acepté. Buscamos financiación para un cortometraje, que era a lo que aspiraba, no pensaba que pudiera crecer tanto.

-¿Cómo pasa entonces de un corto a un largometraje?
-Yo no había hecho nunca uno. Pero vi que algunas historias se quedaban cortas. Así que empecé a buscar socios y gente a la que le interesara. Conocí a Manuel Cristóbal, que ya había producido animación como “Arrugas”, y también se dio cuenta de que la película podía crecer. Los condicionantes que marcamos fueron que él elegiría al director y guionista, y yo el sitio. Por eso se está haciendo aquí en Almendralejo.

Estamos haciendo la entrevista en la Factoría de la Innovación. Un edifico rojo y moderno que se levanta extraño entre un antiguo silo y el campo, rodeado de corralones. Los números que ilustran este filme son 250 trabajadores, de los que 90 han pasado por la capital de Tierra de Barros. Cinco productores. Casi tres años de intenso y paciente trabajo. Casi dos millones de euros de presupuesto.

-Cuando inició el proyecto, ¿ya estaban en este edificio?
-No, estaba en una oficina pequeña alquilada. Llego aquí tras pasar por el programa de Almendralejo Acelera, y el Ayuntamiento y el Espacio Global del Emprendimiento me apoyan y lo ceden. Empezamos arriba ocupando despachos, después pasillos, la parte de abajo, turnos… Yo tenía claro que este proyecto tendría sentido si se hacía desde aquí pero hacia fuera, y para eso necesitamos inversión de fuera. Por eso al principio no lo conté, hasta que conseguimos que entrara TVE y MoviStar.

«Estos tres años han sido los más duros de mi vida. Aunque estoy seguro de que cuando los mire desde la distancia estaré orgulloso de lo que hemos sido capaces»

-¿Da más vértigo cuando mira hacia atrás o hacia adelante?
-Siempre. Estos tres años han sido los más duros de mi vida. Aunque estoy seguro de que cuando los mire desde la distancia estaré orgulloso de lo que hemos sido capaces. Ha sido muchísimo, todo de golpe. Hemos buscado financiación y a la vez montado un estudio. ¿De aquí en adelante? También da vértigo porque es difícil crecer, mantenerse y haciendo un trabajo de calidad que genere beneficios.

-Han puesto el listón muy alto.
-Más de lo que pensábamos. Yo antes pensaba que con terminar la película me conformaba. Además parece que lo normal es tener distribuidora, pero hay muchas películas que no llegan a los cines porque no interesan. Si Buñuel les ha interesado es porque piensan que van a ganar dinero con ella. Ninguna película extremeña ha tenido el alcance que está teniendo ésta.

Las expectativas generadas sobre este largo de animación son muy grandes. Las críticas están siendo muy buenas. Revistas como Elle la cataloga como un imprescindible en este año, entre otras como los Vengadores o Dolor y Gloria de Almodóvar.

No les falta razón. Almendralejo al día asistió al preestreno en Mérida, con dos salas llenas de personas que no paraban de aplaudir al terminar la proyección. Es muy buena. Cuenta una historia. La música tiene mucha fuerza.

-¿No tiene miedo a que no le impacte tanto al gran público?
-No. Para mí todo lo que venga es positivo. Como director de producción, el objetivo principal era acabarla. Después verla y que estuviera bien. ¡Y está muy bien!

-No se ha resistido a salir en la película poniéndole la voz a un personaje…
-Buscábamos que no fueran las voces típicas del doblaje. Hay muchas voces de extremeños porque nuestro acento no se imita con facilidad. El día que hicimos la grabación me propusieron que probara un personaje. Al final se quedó. Es un paisano de las Hurdes con “deje” cerrado. Para los protagonistas estuvimos probando actores de teatro que no habían hecho nunca doblaje. Luis Buñuel es un aragonés, Fernando Usón; y Ramón Acín es Fernando Ramos, de Verbo Producciones.

José María Fdez. de Vega junto al cartel de la película. Foto: ©Almendralejoaldía

-¿Qué le decían sus padres cuando empezó y ahora?
-Ellos nunca han tenido todos los detalles, porque era lo mejor (ríe). Me decían lo que me han dicho siempre, que hiciera las cosas bien. Yo pensaba que la historia no les iba a gustar, pero cuando la vieron en el Festival de Málaga me dijeron que les había gustado.

-Gustará…
-Sí, no es una cosa de cine independiente raro, ni infantil. Es una historia narrada con dibujos animados. Habrá a quien le interese la parte de Buñuel, a otros la animación y quienes no sepan nada, pero estarán entretenidos.

-¿Por qué la cataloga como “cine independiente”?
-Porque se considera a aquel que no va a llegar al gran público. Una película americana de dibujos está sobre los 150 millones de dólares; una española como Tadeo Jones, de bajo presupuesto, está en diez millones de euros, y dicen que han sufrido. Nosotros hemos hecho esta con menos de dos. Producción independiente se entiende como difícil.

-Pero se va a estrenar en 25 salas.
-Una producción como Los vengadores se estrena con 500 copias. No es tan independiente como otras que no llegan a los cines, pero el punto de partida es el mismo. Hemos tenido la suerte de que le ha gustado a mucha gente.

«Si no fuera porque soy muy constante, me hubiera muerto por el camino»

-¿Qué ha sido lo más complicado?
-Si no fuera porque soy muy constante, me hubiera muerto por el camino. La presión y la responsabilidad es mucha, porque no dejas de hacer algo que no sabes. Montas una empresa que no existe, con gente que no está, para hacer una historia que no hay. Todo nuevo, de golpe, con fechas, presupuestos… Es muy duro, y cualquiera que se dedique al cine lo corrobora. Todo el mundo sufre, pero el día del estreno se olvida y todos felices.

-¿Cómo y cuando vio la primera vez completa la película?
-Un poco antes de estrenarla en Los Ángeles hicimos un pase privado en la Filmoteca en Cáceres. Ahí nos dimos cuenta de que estaba muy bien. La gente salió emocionada llorando. Yo la vi desde un punto de vista más técnico y me fijaba en los fallos. Pero la gente no se da cuenta de esas cosas, lo que quiere es disfrutar.

-De lo que han dicho sobre ella, ¿qué es lo que más le ha gustado?
-Que enseguida se te olvida que es animación. Eso significa que la gente se ha metido en la historia. También hablan maravillas del arte visual. Y una cosa que no dicen, pero que estoy muy orgulloso, es que se hable de Extremadura y el viaje de Buñuel a las Hurdes. Fermín, con su cómic, lo que quería es contar que Buñuel, con su documental, quería cambiar la vida de estas personas, aunque nosotros hubiéramos asumido, durante años, que vino a cachondearse de los extremeños.

«Extremadura y Almendralejo es un buen lugar para producir cine»

-Cuando pase el estreno, ¿descansará?
-Me gustaría, pero no puedo. Si después de esto hay un parón, cuesta mucho retomarlo. Todo el mundo quisiera que enseguida empecemos con otra película igual. Y no. Tras finalizar hemos trabajado con una película alemana, con un proyecto americano en 3D, en dos cortos… no son tan grandes como ésta, pero no dejamos de trabajar. También estoy detrás de un proyecto en imagen real, de género fantástico. Estoy con lo mismo que hace tres años y de pronto arrancó. Porque Extremadura y Almendralejo es un buen lugar para producir cine.

-¿Por qué?
-Porque se vive bien y podemos ser competitivos. Aunque es cierto que no hay tanta gente preparada para hacer un proyecto así, si hay dinero, la gente está encantada de venirse. Y si pudieran, se quedaban a vivir.

-¿Podemos pensar en verla en los Goya?
-Lo normal es que esté, incluso más arriba también, porque está en un nivel muy alto y tiene mucho interés. Mi socio tiene cuatro Goyas, él quiere algo más. Yo lo comparto. La distribuidora que la ha comprado en EE.UU. ha conseguido el Oscar con películas independientes, y nominaciones a estos premios con “Chico y Ruta”. La película interesa a todos los niveles.