Juan Carlos Zapatero, director del programa autoempleo y promoción empresarial, habilidades directivas para el sector agrario, de Incyde. Foto: ©Almendralejoaldía

La Fundación Incyde (Instituto Cameral para la Creación y Desarrollo de la Empresa) sigue trabajando en la formación mediante diferentes programas en el Centro de Innovación Empresarial de Almendralejo. Actualmente alrededor de 25 personas participan en un nuevo programa dentro del proyecto de autoempleo y promoción empresarial. En esta ocasión tratará sobre habilidades directivas para el sector agrario.

Su director, Juan Carlos Zapatero, explica que la metodología que siguen es a través de sesiones conjuntas, dos veces a la semana, e individualizadas para tratar de cerca las dudas y problemas de los participantes. Son las personas que trabajan en el sector agrario, especialmente en las cooperativas, quienes vieron la necesidad de ampliar sus conocimientos y desde el Área de Formación del Ayuntamiento de Almendralejo lo promovieron.

Desde el año 1999 Incyde imparte cursos en todo el territorio nacional, y acumula un millón de horas de formación. Entre los 144 viveros que posee, uno de ellos es el de la capital de Tierra de Barros. En Extremadura también está presente en Piornal, Arroyo de la Luz y Badajoz. Sus 900 consultores han impartido sesiones que han llegado a 150.000 emprendedores.

-¿Qué contenidos se tratan en el programa?
-Casi todas las personas que participan están agrupadas en SAT o cooperativas, y la intención es que, desde el punto de vista fiscal o contable, tengan claros los conocimientos sobre “papeles” de las cooperativas, analizar un balance o una cuenta de resultados. También trabajamos otro tipo de conceptos como el modelo canvas de negocio o llevar a cabo un dafo de la empresa. Herramientas que se utilizan y que son muy útiles para ellos.

-¿Cuántas personas participan?
-Unas 23. Hay gerentes y socios de cooperativas, y un presidente. Hemos incluido también a personas que tienen proyectos que no son agrícolas y a emprendedores. La mayoría son hombres.

-¿Cuáles son sus preocupaciones o necesidades?
-Les interesa saber analizar el balance final o las cuentas generales. Cuando tienen uno en la mano interpretar qué quiere decir. Lo hacemos mediante sesiones prácticas. Ayer analizamos el balance de una cooperativa de Zamora. Ellos aportan sus ideas.

-Las habilidades directivas, ¿es la cuenta pendiente del sector agrario?
-Claro. Ellos saben mucho de producir uva y aceituna, o de qué producto fitosanitario utilizar, pero esto no lo han estudiado o visto. Por eso es muy importante, y es un paso, que ellos hayan sido quienes soliciten este curso y se hayan incorporado.

«Es muy importante, y es un paso, que los participantes hayan sido quienes soliciten este curso y se hayan incorporado»

-¿Qué otros aspectos trabajan?
-Conceptos sobre el marketing, marketing online, procesos en el caso del vino, asuntos administrativos, contables, fiscales…

-¿Cómo reciben los alumnos todos estos conocimientos?
-Muy bien. La respuesta es muy positiva y la asistencia es casi completa siempre. Más que en otros cursos. La gente mayor es más consciente de esas carencias y se preocupan más.

-Incyde hace mucho hincapié en la tutoría personal.
-Con cada alumno hacemos un canvas de su negocio, de su cooperativa y sus números. Al finalizar ellos realizan un plan de empresa en el que incluyen todo lo que hemos tratado.

-Desde su experiencia, ¿cómo ve el mundo de las cooperativas en Almendralejo?
-Es muy interesante. Ayer les preguntaba si se acordaban de cómo era Almendralejo cuando estaban en el colegio, y señalaban que había cambiado mucho. Se dio un paso muy importante, de antes de la cooperativa a ahora. Y en este momento hay que dar un segundo paso que es más complicado. Otro tema que hay que abordar es el envejecimiento de la población y de las personas que estén en las cooperativas. Aunque tengan sus problemas, como el precio de la uva o la superproducción, el tema más importante es el rejuvenecimiento o la sucesión de los socios para que las cooperativas puedan seguir funcionando.

«Las cooperativas pueden funcionar como una sociedad, comprar terrenos y producir sus propios vinos»

-¿Cuál es ese segundo paso que tienen que dar?
-Las cooperativas se utilizan como un instrumento, pagamos un precio por la uva y lo que queda lo repartimos. Pero también se puede utilizar como una sociedad, no repartir todo el dinero, e incluso comprar terrenos y producir sus propios vinos, aparte de adquirir el de los socios. Alguien que se jubila y no tienen quien trabaje esas tierras, la cooperativa puede comprar las tierras o gestionarlas, para no quedarnos sin socios. Otro tema importante es el monocultivo o cultivo de pocos productos, que es peligroso. Una opción es diversificarlos, por ejemplo almendros, pistachos… hay muchos productos que ésta es muy buena zona para que se den.

-Hay que abrir la mente…
-Por eso es bueno que venga gente de fuera y contar lo que ve fuera o ve en otro sector. Aún así cuesta. Pero sólo el hecho de pedir el curso y asistir es muy importante.