A la izquierda la Virgen de la Meced y a la derecha el Gran Poder.

La climatología se ha convertido en protagonista involuntaria de unos actos a los que nadie ha invitado. La procesión de Los Estudiantes de ayer salió con una hora de retraso, sobre lo previsto, y tras numerosas dudas ante los chubascos caídos horas antes. Finalmente hizo su recorrido, aunque no sin que lloviera, y cientos de personas no quisieron perderse su salida del templo.

Con la misma inquietud y mirada al cielo se levantan hoy las cofradías que tienen que salir. Con permiso de la lluvia, la primera en hacerlo en el Cristo de la Merced, desde el templo de San Roque a las 21.30 horas, que saldrá al encuentro del paso de la Virgen de la Merced en el monumento a la Libertad de la avenida de la Paz. Continuarán en una largo recorrido de tres horas y media, por la calle Pozo, plaza del Sol, Mártires, carrera oficial (por donde pasará sobre las 23.45 horas), plaza de Espronceda, Carolina Coronado, Luna, San Roque, Pozo, la Paz, Venezuela, López de Ayala y llegada a la parroquia donde el cortejo se postrará ante el monumento. Posteriormente seguirá hasta la casa de hermandad.

La Merced es una de las hermandades más noveles, fue fundada en 1991. En su cortejo procesionan hasta 220 hermanos. Irán acompañados por la agrupación musical de La Merced, y el de la Virgen estrena este año la terminación de las bambalinas del paso de palio.

Gran Poder y Buena Muerte
Aún sin llegar esta primera a su destino, saldrá a la media noche de la parroquia de la Purificación la procesión de El Silencio o el Gran Poder. Con música de capilla procesionarán por las calles de Almendralejo, durante tres horas, más de 225 nazarenos ataviados con túnica negra u cíngulo de esparto. Estrenan en esta Semana Santa la nueva insignia corporativa bordada de la hermandad (bacalao).

Pasarán por la plaza de España, de la Iglesia, Juan Carlos I, Reina Victoria, Espronceda, carrera oficial, Mártires, Bailén, Cantones, Pedro Navia, Vistahermosa, Martínes de Pinillos, Ricardo Romero y plaza de España.

Ya en la conocida “madrugá” saldrá en estación de penitencia el Cristo de la Buena Muerte y la Vera Cruz, a las dos de la madrugada, desde la iglesia conventual de San Antonio. Es la única que no pasará por la carrera oficial puesto que ya tiene establecido sus altares en los que parará en su Vía Crucis.

Estos son en el Rincón de la Buena Muerte, justo a la salida del templo, en la avenida San Antonio, José Luis Mesías, Zorrilla, plaza del Vendiamiador, Vistahermosa, Pedro Navia, Cantones, Cruz, plaza de la Hierba, Ricardo Romero, Julián García Hernández y de nuevo en el templo.

Los hermanos serán los encargados de portear la Cruz durante todo el recorrido de más de tres horas y media con música de Réquiem.