Hoy Julio Verne ha visitado el CEIP José de Espronceda. Y con él sus personajes de su obra más famosa “La vuelta al mundo en 80 días”, Phileas Fogg y de su ayudante Jean Passepartout, entre otros. Han recreado escenas de esta obra de la literatura universal, como la de la apuesta, con la que comienza toda la aventura de Fogg. Como espectadores de lujo, alumnos y profesores del centro.

Es así como han querido inaugurar el proyecto en el que se basarán este curso y que les servirá para fomentar la creatividad y la imaginación de los chicos. Tras concluir el proyecto del espacio, del que las paredes del centro aún dan buena cuenta de ello, la comisión creativa ideó esta nueva posibilidad. “”La vuelta al mundo en 80″ días es muy ambicioso y con recorrido para su desarrollo, al menos en el presente curso”, ha contado el director del centro, José Luis Reyes Quiñones.

Llevarán a cabo actividades simulando este famoso viaje que llevó a su protagonista por ciudades como Londres, París, Bombay, Calcuta, Hong Kong, San Francisco, Nueva York o Dublín, y para el que utilizó todos los medios de transportes posibles de la época como buques, trenes, trineos y hasta elefantes. “Recrearemos situaciones casi reales con visados de pasaportes, escenificaciones  en el propio centro y decorados”, ha manifestado Reyes Quiñones.

La primera puesta en escena se ha vivido esta mañana, a última hora. Alumnos desde tres años de Infantil hasta sexto de Primaria esperaban en el patio, bajo un sol más propio de la primavera, a no sabían muy bien qué. De repente una voz en off los ponía en situación, algo demasiado abstracto para los más pequeños que simplemente creían estar escuchando una historia.

Esta voz presentó a Julio Verne que puso un pie en el centro en la piel del actor local Fermín Núñez. Ataviado elegantemente con capa y sombrero, habló de él y su libro. Pero la sorpresa estaba por llegar. Él mismo era el encargado de dar la bienvenida a sus personajes, quienes hicieron acto de presencia en un coche antiguo blanco y negro. Caras de absoluta sorpresa.

El resto fue un pequeño espectáculo en el que se pusieron en escena, con ayuda de actores improvisados, fragmentos del texto. Algo que motivó la mirada y expectación incluso de padres desde las verjas que ya esperaban a sus hijos. El director ha destacado la implicación de los padres y de los maestros del claustro “intentando dar forma de la mejor manera posible”.