Inicio Actualidad La Junta de Extremadura «recomendó» no derribar la chimenea industrial

La Junta de Extremadura «recomendó» no derribar la chimenea industrial

Imagen de la chimenea contigua al supermercado Lidl, el martes. Foto: ©Almendralejoaldía

¿Qué ha ocurrido con el intento de derribo de la parte superior de la chimenea de ladrillo ubicada junto al Lidl? Es la pregunta a la que hemos intentado dar respuesta en estos días. Los hechos sucedieron el martes 12 de febrero. Hacia las 11 de la mañana saltaba la alerta. Una grúa estaba instalada en los aparcamientos del supermercado. El acceso por la carretera Santa Ana cortado. Y parte del recinto precintado.

Los operarios tenían orden de derribar al menos siete metros de la antigua chimenea de una alcoholera. Una de las nueve que se reparten en el paisaje almendralejense. Como dice quienes la defienden “vestigios del pasado industrial” de la ciudad. Como es natural, la estampa no pasó desapercibida. No es la primera vez que las sirenas suenan en las conciencias de quienes no quieren ver reducidos a escombros estos testigos de la industria de finales del siglo XIX y principios del XX. En el año 2.000 hubo un conato de encadenamiento a la de bodegas Montero y se pudo salvar. No corrió la misma suerte una ubicada en la calle Mérida.

Casi 20 años después, y montado el escándalo mediante las fotos que circulaban por las redes sociales a los pocos minutos de comenzar, la obra se paralizó. A partir de entonces silencio por parte de la administración local, competente en la concesión de licencia de obras.

Almendralejo al día se ha puesto en contacto con la Junta de Extremadura quien ha explicado que, a mediados de diciembre del año pasado, recibió una comunicación del Ayuntamiento de Almendralejo sobre este asunto. Tema que se trató en la comisión provincial de Patrimonio quien dio su parecer al respecto. Según la Junta, el 30 de enero emitió una contestación al Consistorio “recomendando” no derribar la chimenea. Trece días antes de la ejecución.

Y sólo recomienda porque no tiene competencia para nada más, puesto que estos pináculos no están protegidos, ni recogidos en ningún catálogo como un bien cultural sobre el que se deba tener una consideración especial. De hecho, tal y como indicaron Pepe Antolín y Manolo Rodrigo Asensio en su rueda de prensa, son de propiedad privada. Son sus dueños quienes hacen el esfuerzo de cuidarlas. Por eso el propietario, ante el estado ruinoso y peligro de derrumbe, solicitó permiso para recortar unos metros y mantener la seguridad de las personas que diariamente transitan por esa zona.

Chimeneas protegidas
Antolín y Asensio defienden que las chimeneas deben pasar a ser públicas, y que el Ayuntamiento se encargue de su conservación, mantenimiento y puesta en valor como patrimonio turístico y cultural.

Almendralejo al día quiso saber la postura del Ayuntamiento, y preguntó al concejal de Turismo, Carlos González Jariego en su comparecencia del miércoles; y al de Obras, Juan Daniel Bravo, el viernes. Ambos alegaron que no era asunto de su delegación. Aún así insistimos por los cauces pertinentes, y el Ayuntamiento ha vuelto a no contestar a nuestras preguntas, ni sobre éste ni otro tema. Ni por escrito, ni en declaraciones en cualquier acto.

Sí se han reunido con representantes de la Asociación Histórica de Almendralejo, con su presidente Francisco Zarandieta, y el tesorero, José Ángel Calero Carretero. Éste último nos manifestó que la asociación se preocupa por la conservación de las chimeneas y su intención es la creación de una ruta para visitarlas y explicar la historia a través de ellas.

Un proyecto que ya se trasladó a la concejala de Cultura, Dolores Lázaro, en el transcurso de la inauguración de una exposición en las bodegas Montero, el pasado año, con motivo de su aniversario. Algo que la concejala aseguró que se llevaría a cabo.

Los almendralejense preocupados y enamorados de estas chimeneas también piden que se apruebe el Plan General Municipal, sobre el que tanto se discute y que, una década después, sigue sin ver luz verde. En este nuevo PGU sí se protegen a las chimeneas. Mientras tanto, y a la espera de que los políticos se pongan de acuerdo, las chimeneas seguirán bajo dominio y decisiones privadas.