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Las Medallas de Almendralejo

Pedro del Álamo con el ex presidente Juan Carlos Rodríguez Ibarra; Juan Espino con el presidente Guillermo Fernández Vara (Fotos de la web de Francisco Zarandieta); y Carmen Fernández- Daza recogiendo la medalla de manos de Catalina García.

Esta semana hemos conocido el nombramiento por parte del Consejo de Gobierno de María Victoria Gil como Medalla de Extremadura. La investigadora subirá al escenario del Teatro Romano de Mérida el próximo día 7 a recoger el máximo galardón de la región. Pero no ha sido la única almendralejense que lo ha recibido desde que, en 1986, se instaurara esta distinción.

Sus predecesores han sido Cajalmendralejo, en 2003, Juan Espino, en 2008, y el Centro Universitario Santa Ana, en 2016. Todos han sido reconocidos, distinguidos y honrados, tal y como recoge el decreto que las regula, por destacar “por las actuaciones o servicios prestados a la sociedad extremeña en defensa de los intereses generales y peculiares, así como en la tarea de la  conservación y recuperación de la identidad y personalidad extremeñas”.

Entidad financiera
En el caso de Cajalmendralejo fue la primera entidad financiera en recoger la medalla. El año antes había recaído en Caja de Extremadura y Caja Badajoz, pero en su obra social. El 2003 coincidía además con el centenario de la caja, y no fue el único premio que recogieron. Pueden presumir de contar con la Medalla de Oro de Almendralejo, que sólo la ha recibido la Virgen de la Piedad, que se le concedió ese mismo año. Uno antes, le hacían entrega del premio a la mejor Entidad Financiera del año 2002 otorgado por la Asociación de Usuarios de Servicios Bancarios.

El cronista oficial, Francisco Zarandieta, recoge en su página web que fue el entonces presidente de la Junta de Extremadura, Juan Carlos Rodríguez Ibarra, quien entregó, a su homólogo de la caja, Pedro del Álamo, el galardón. La medalla la guardan en su sede central, en el despacho del director general. Su actual presidente, Sebastián Guerrero, hace uso del pin que se le impone en la ceremonia en actos oficiales.

El deporte
Igualmente lo utiliza Juan Espino, quien cuenta a Almendralejo al día que le gusta ir al acto institucional del Día de Extremadura. Hace ya una década que él fue protagonista junto con destacadas personalidades como la reina Sofía de Grecia o Ibarra, además de Francisco Rubio Llorente, presidente del Consejo de Estado o el restaurante Atrio de Cáceres. En ese año se otorgaron hasta 12 medallas.

Espino ejerció la presidencia de la Federación Extremeña de Fútbol durante 32 años, desde 1975 hasta febrero de 2007. Cuenta que recibió la noticia con emoción y que “uno no espera estas cosas hasta que llegan”. Zarandieta hace mención al trabajo de Juan Espino como “toda una vida dedicada a dirigir, promocionar y fomentar el denominado deporte rey en el ámbito regional, con atención especial a la dinamización del fútbol-base, entre niños y jóvenes, y al impulso de su práctica entre la población femenina”. Fueron los motivos que le llevaron a la máxima distinción regional.

Carmen Fernández- Daza en la gala del Día de Extremadura. Foto: Junta de Extremadura

Fernández- Daza
La predecesora de María Victoria Gil fue también una mujer, hace apenas dos años, Carmen Fernández- Daza, como directora del Centro Cultural Santa Ana, y que coincidía con el 150 aniversario de su puesta en marcha. Fue la Federación Extremadura Histórica quien encabezó su candidatura, que recibió más de 500 adhesiones, y hasta que el 2 de agosto de 2016 llegó la llamada del presidente para anunciarlo.

Los motivos que exponían para su nombramiento era el carácter social que había imperado en la institución desde sus orígenes, como escuela hogar Santa Ana, que en la década de los 60 acogió a hijos de emigrantes y alumnos de zonas rurales. A esto se le suma su trayectoria investigadora, a través de sus jornadas de Viticultura, y su labor docente. En constante “ebullición cultural con marcado carácter social, y pionero en disciplinas académicas”, fueron algunas de las palabras que se escucharon en una calurosa gala de entrega, ya con hastag “#sencillamenteExtremadura”.

En ella también se hizo referencia a su impulsor, el IX marqués de la Encomienda, Mariano Fernández- Daza y a la biblioteca que lleva su nombre, con un fondo bibliográfico de más de 140.500 registros. Fue su hija Carmen quien estuvo presente en la ceremonia, visiblemente emocionada, cuando se mencionaba a los más de 19.000 alumnos que se han formado en el centro.

Así, y precedida de las palabras de la presentadora y periodista Nuria Labrador: “por ser un ejemplo de educación y cultura al servicio de la sociedad extremeña”, recogió Fernández- Daza la Medalla de Extremadura, impuesta por Catalina García, presidenta de Fademur (Federación de Asociaciones de Mujeres Rurales) y antigua alumna del centro.

Este 2018 es el turno de María Victoria Gil Álvarez, quien será la cuarta almendralejense que traiga a Almendralejo el honor de la Medalla de Extremadura.