Los propietarios de los negocios de alrededor de la plaza del mercado quieren que se le devuelva la vida a la zona

Ninguno se decanta por un proyecto u otro, aunque algunos prefieren que se le dé un uso comercial 

El reloj del antiguo edificio de la plaza del mercado toca solemne las once de la mañana. Cuesta estacionar en la docena de aparcamientos en batería que hay. Pero vemos una plaza libre. Otros han accedido por el centro y han dejado su coche en medio de la explanada. El estanco atiende en estos momentos a bastante clientela. Así que bajamos al bar El Abuelo, que lleva abierto desde 1971.

Los parroquianos apuran su café y compran la recién llegada lotería de Navidad. Hablamos con su propietario, Joaquín. “Llevamos seis años con el edificio cerrado, si no se hace esto ahora, seguirá otros tantos”, opina. No tiene preferencia por uno u otro proyecto, ni por el centro sociocultural ni por la recuperación de un mercado tradicional mezclado con tintes modernos.

Quiere que se le devuelva la vida a la zona del Mercado. Él y todos los comerciantes con los que ha hablado esta mañana Almendralejo al día. Algunos están más a favor del proyecto planteado por el equipo de gobierno, otros apoyan a los empresarios del mercado de abastos y quieren que regresen de donde salieron en agosto de 2012 junto con otros establecimientos.

Pero todos coinciden en que hay que dotar a la barriada de servicios, de afluencia de gente que compre y regenere una economía a la que azotó la crisis, y después el cierre de la plaza. El edificio se enmarca en un triángulo que comprende a calle Viñas, Escribano y el final de Cantones. Los carteles de se alquila o se vende abundan en las puertas y paredes. Muchos establecimientos han cerrado en estos años. El último en hacerlo, apenas hace dos meses, la frutería de la esquina.

Esquina del mercado con la calle Viñas

Mercado comercial
Otros han apostado por la zona, como el propio Partido Popular, que cuenta con sede allí, y han instalado allí sus negocios. Es el caso de un quiosco de prensa. Su propietario abrió hace cinco meses y no se muestra partidario ni de un lado ni de otro. No así su vecino del estanco “Las uvas de la suerte”, Javi. Considera que hay otros sitios en la ciudad en donde se puede ubicar el centro sociocultural y que albergue a las asociaciones. “Aunque creo que con 1.500 metros cuadrados de edificio cabe el mercado, locales para asociaciones, proyectos para nuevos emprendedores y que esto sea un lugar de interés turístico”, manifiesta el joven.

Asegura que los empresarios de calles cercanas como Cantones o Francisco Pizarro les apoyan en su propuesta. “Ellos han notado el descenso en las ventas también, hasta de un 40 por ciento”, y añade que respetan todas las opiniones. “Pero veo que se están poniendo muchos impedimentos, que el auditorio tiene que ser ahí y ya está. Cuando la plaza es del pueblo”, subraya el estanquero.

«Se están poniendo muchos impedimentos, que el auditorio tiene que ser ahí y ya está. Cuando la plaza es del pueblo»

Javi apuesta por un uso comercial de la plaza. “Reivindicamos que vuelva un mercado tradicional”, apunta. Él confirma que estará en la concentración del próximo jueves 26 de julio a las 21 horas. La pancarta que la anuncia cuelga ahora de un inmueble privado (cerrado) que hace esquina con la calle Piedad, tras retirarse del edifico de la plaza por trabajadores municipales.

Pancarta que anuncia la concentración del jueves y que fue retirada del edificio de la plaza

En nuestro recorrido por la zona observamos que hay varias peluquerías, todas cerradas. Los lunes es su día de descanso. Precisamente hoy, a las 21 horas, el alcalde, José García Lobato, se reunirá con estos comerciantes y empresarios. Pero no con todos. Algunos han sido invitados y otros no. Muchos de ellos conocen el proyecto por la reunión que mantuvo el primer edil con la asociación de vecinos. “Pero no pudimos preguntar porque ya nos dijo que eso no iba a ser un pleno y que no contestaría a todas las preguntas”, cuenta Javi sobre este encuentro que tuvo lugar en mayo.

El alcalde se reúne hoy a las 21 horas con algunos propietarios de los negocios del barrio del Mercado

Charo, de Santiveri, no ha recibido notificación de la cita de hoy. Pero está tranquila porque espera que haya colegas suyos que defiendan su postura. Ella, igual que Javi, cree que es más acertado un mercado comercial. “Habría que acercar la plaza a la gente, porque en Las Mercedes está muy lejos”, dice.

Alfonso, el propietario de la carnicería de la calle Viñas intentará asistir a la reunión de esta noche, depende de la clientela que acuda a la hora del cierre. Porque para ellos lo primero es su trabajo. Él quiere que se lleve a cabo ya algún proyecto en la zona. Aunque achaca el descenso de las ventas no sólo al cierre del edificio, sino también a un cambio en los hábitos de compra. “Antes se compraba día a día, ahora no. Ahora se hace una compra semanal”, habla desde su experiencia. Pero él, como todos, desea que no se demore más un proyecto que viene anunciándose sin éxito desde el año 2009. “Lo que sea, que lo hagan ya”, concluye.