Daniel Hierro es diputado de Podemos en la Asamblea de Extremadura. Ha anunciado su retirada de la primera línea de la política para centrarse en estudiar Derecho

Aún así no descarta figurar en las listas locales para apoyar a sus compañeros

Nació, creció y vive en Almendralejo. Hijo de los 80 y heredero de la eufemística expresión “recesión económica”, desempeña su trabajo en Mérida. En la Asamblea. Es diputado desde el 2015 con Podemos Extremadura. Una legislatura le ha bastado para querer seguir formándose en leyes. Así que ha decidido apartarse de la primera línea de fuego para centrarse en sus estudios de Derecho que ya ha iniciado.

Daniel Hierro (marzo, 1985) es licenciado en Historia. Carrera que estudió en Salamanca. Creía que su vida transcurriría sin sobresaltos por la docencia. Sin embargo la política, que siempre estuvo latente, salió a su encuentro de forma seria cuando conoce a Podemos. Asegura que en estos cuatro años ha trabajado más fuera que dentro del Parlamento extremeño, siempre al lado de los derechos del movimiento obrero como los casos de la siderúrgica Balboa o los mineros de Aguablanca. Por ese camino quiere trazar las líneas de su futuro.

-¿Dónde estudió?
-Primaria en el colegio Ortega y Gasset y secundaria en el instituto Carolina Coronado. Marché a estudiar Historia a Salamanca. Una vez que termino, entra el Plan Bolonia, y el máster del profesorado lo cursé en Sevilla. Pero la enseñanza la tengo abandonada.

-¿En qué ha trabajado?
-He hecho mil cosas. Principalmente he trabajado como ayudante de mantenimiento en un hospital, en el campo y de comercial. Pero también he sido guitarrista en una orquesta o repartidor bocadillos mientras estudiaba.

-¿Cómo empieza en su vida la política?
-En mi casa se hablaba de política, y es una influencia. Siempre he escuchado rock, que en es una música contestaría. Desde los 15 años se me despierta un interés. La primera participación política que tengo con otros amigos es en primero de bachillerato, que nos ponemos al frente de la huelga contra la LOU, del PP. Y en segundo fue un año muy activo contra la guerra de Irak. En ese momento nos organizamos en el sindicato de estudiantes y las juventudes comunistas.

“He trabajado como ayudante de mantenimiento en un hospital, en el campo y de comercial; Pero también he sido guitarrista en una orquesta o repartidor bocadillos”

-¿Ha pasado por otras organizaciones políticas antes que Podemos?
-Estuve en IU Almendralejo tres años. Lo abandoné por diferentes circunstancias. Hasta que no se formó Podemos no volví a militar en ningún partido. Esto es importante, porque cuando estás en un partido debes tener un compromiso. Para afiliarte a otro debes pensarlo bien. Yo lo medité mucho.

-¿Dónde fue su primer contacto con Podemos?
-Yo seguía a Pablo Iglesias en el programa La Tuerca desde 2010. Cuando se constituye en 2014 me despertó interés. Pero preferí ser prudente. Fue unos meses después de las elecciones europeas cuando me dijeron que participara. Fue el empujón que me hacía falta.

-A nivel regional, ¿cómo llega a tener contactos?
-Ya había tenido mucha participación en los campamentos dignidad. A través de ahí algunos compañeros me propusieron formar parte de la lista regional.

La Asamblea
-¿Cómo han sido estos cuatro años en la Asamblea?
-Muy intensos.

-¿Se trabajo mucho?
-Sí. Realmente trabajas lo que quieras trabajar. En nuestro partido somos seis, y hemos trabajado mucho. Aparte de la responsabilidad personal. Yo he hecho por trabajar bastante.

“Es complicado militar en un partido como Podemos, con un caciquismo presente que señala al que da la cara políticamente”

-¿Impresiona el escaño de la Asamblea?
-Un poco sí. Pero nosotros no hemos querido encerrarnos allí ni sobrevalorar lo que se puede hacer en la Asamblea. Impresiona que estás en una institución democrática representativa de los extremeños.

-¿Cómo ha sido la relación con los otros diputados almendralejenses? (Valentín Cortes, PSOE, y Eva Pérez, PP)
-Es una relación de saludarnos, o de coincidir en mesas de negociación. Es cordial, sin más.

-¿En qué se ha centrado su trabajo de estos años fuera de Mérida?
-He contactado con diferentes empresas, tanto privadas sin relación con la Junta de Extremadura como con ella, en la que ha habido problemas laborales como despidos o falta de cumplimiento de las leyes. Por ejemplo con Tragsa, con los empleados de la Siderúrgica de Gallardo, con los mineros de Aguablanca… Políticas de trabajo y sociales. Hemos visitado los barrios más deprimidos de las grandes ciudades.

Podemos Almendralejo
-¿Cómo ve el Círculo de Almendralejo?
-Incipiente. Han tenido un momento de parón, pero se está reactivando. Apuntan bien porque cuentan con gente joven.

-¿Deberían haber tenido políticas más activas en estos cuatro años?
-Sí. Pero es complicado militar en un partido como Podemos, en Almendralejo, dentro de Extremadura, donde la mayoría de los jóvenes emigran, y con un caciquismo presente que señala al que da la cara políticamente… presenta dificultades. Son circunstancias a tener en cuenta.

“Tenemos a personas muy preparadas que colaboran con nosotros, pero de forma privada, no quieren dar la cara”

-¿Hay represalias por militar en Podemos?
-No es automático, pero sí ha pasado y sigue pasando. Tenemos a personas muy preparadas que colaboran con nosotros, pero de forma privada, no quieren dar la cara.

-¿Están elaborando las listas ya?
-Sí. Con o sin IU en Almendralejo habrá una lista de Podemos. Sí está asegurado que las habrá con independientes.

-Antes de decidir apartarte para seguir estudiando, ¿se planteó ir de número 1 por Almendralejo?
-Sí me lo planteé porque es una ciudad que tenemos que consolidar, y porque hubo gente que me lo pidió. También valoré seguir a nivel regional. Pero finalmente decidí no estar en ningún puesto de salida. Ahora no. Los proyectos personales no me lo permitirían. Estoy seguro que vamos a tener representación en el Ayuntamiento en la próxima legislatura con varios concejales y eso implicaría un nivel de compromiso que no podría asumir. Es probable que vaya en las listas apoyando a mis compañeros.

-¿Cree que habrá muchos colores políticos en la próxima legislatura en el Ayuntamiento?
-El PSOE no representa una alternativa en estos momentos. José María Ramírez ya gobernó y sus políticas económicas no fueron diferentes a las del PP. Y el PP de Almendralejo es fiel reflejo de lo que es a nivel nacional, derechizándose hasta el extremo, privatizándolo todo y faltando el respeto a las reglas de juego democráticas.

“Almenrdalejo está en decadencia. Perdemos habitantes, se deterioran los servicios públicos, la política cultural es prácticamente inexistente” 

-Si tuvieran que pactar con alguno para formar una mayoría…
-Esto no está debatido con los compañeros. Lo primero es que salimos a ganar, y mi opinión es que si tenemos que elegir, sería a lo menos malo.

-¿Cómo ve Almendralejo?
-En decadencia. Perdemos habitantes, se deterioran los servicios públicos, la política cultural es prácticamente inexistente y no está ligada a lo que se demanda. Además no se fomenta la participación de la gente.

Vuelta a los estudios
-¿Cuándo empieza a estudiar Derecho?
-Me matriculé el año pasado. Quiero seguir en la UNED para compatibilizarlo con algún trabajo. Seguiré vinculado a la política aquí y en Extremadura. Yo hasta 2019 soy consejero ciudadano y pertenezco a la ejecutiva regional.

-¿Por qué decide estudiar otra vez?
-Me atrae y creo que en el mundo del sindicalismo y los derechos humanos hace falta gente comprometida. El Derecho es una herramienta para la defensa de los derechos de los trabajadores.

-¿Piensa dedicarse en la política?
-De una manera u otra estaré siempre ligada a ella y al movimiento obrero. Esto no quiere decir que mi sustento venga de ahí.