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Plagiocefalias

Podemos definir la plagiocefalia como la deformación de la cabeza del bebé (plagio: oblicua; y cefalia: cabeza). Actualmente nos estamos encontrando plagiocefalias con mucha frecuencia, afectando al 12 por ciento de los lactantes en España. Pero, ¿por qué aparecen? Y lo más importante, ¿qué repercusiones pueden tener y cómo se tratan?

Puede ocurrir de forma intrauterina o en los primeros meses de vida. Y se conoce como plagiocefalia posicional. Pero, ¿pueden tener alguna repercusión aparte de la estética? En algunos casos sí.

En el cráneo se produce un solapamiento o compresión de las suturas, debido a esto vemos unas zonas del cráneo aplanadas y otras abombadas. Las plagiocefalias pueden ocasionar asimetrías faciales, de la órbita y de los planos oclusales. Algunos bebés pueden presentar estrabismo debido a las plagiocefalias, pueden tener asimetrías en el paladar y con respecto a la estética, asimetrías en sus orejitas (podemos encontrar una más despegada que otra o una más adelantada que otra).

En algunos casos va asociado un cierto retraso psicomotor.

Una de las principales causas de la aparición de la plagiocefalia se debe a la postura del bebé. Desde el año 92 la Academia Americana de Pediatría aconseja que los bebés no duerman boca abajo por el riesgo de muerte súbita. Como consecuencia de esto suelen pasar mucho tiempo boca arriba y puede provocarles el aplanamiento del cráneo posterior.

La misma Academia de Pediatría dedicó una campaña importante a Tummy Time, sin embargo ésta ha tenido una menor repercusión. El Tummy Time es el tiempo que el bebé permanece boca abajo. Podemos recomendar esta postura para cuando esté despierto el bebé, de esta manera también favorecemos el enderezamiento de su cabeza y su columna y así, el consecuente desarrollo posterior de sus habilidades motoras. Este vídeo nos explica cómo podemos llevar a cabo el tiempo de Tummy Time.

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Otras causas, a parte de la posicional que hemos comentado, pueden ser intrauterina en casos de bebés muy grandes, en madres primerizas, partos prolongados, estrechez de la pelvis materna o cuando se aplican instrumentos en el parto como fórceps o ventosas. También en bebés prematuros ya que su cráneo está más inmaduro o en gestación múltiple.

Podemos encontrarnos plagiocefalias ocasionadas por una tortícolis congénita, en estos casos los bebés suelen apoyar siempre la misma zona de la cabeza y ésta se aplana. Aunque en general las llamamos plagiocefalias, existen distintos tipos de deformidades craneales: si la deformidad es oblicua se denominan plagiocefalias, cuando la parte posterior del cráneo es completamente plana, braquicefalias y si están aplanadas a los lados, dolicocefalias.

¿Cómo se tratan?
Lo ideal es hacer un diagnóstico precoz y recomendar un tratamiento adecuado a la gravedad de la deformidad craneal.

Como tratamiento preventivo se recomiendan:

-La postura boca abajo cuando esté despierto: Tummy Time.

-Cambios posturales en el bebé, tanto en la cuna como al darles el pecho o el biberón, para que de esta manera no apoyen siempre la zona aplanada.

-Al dormir pueden usar un cojín con un orificio para el occipital, tipo Mimos. En este vídeo podéis ver cómo ayuda este cojín.

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-Usar estímulos sonoros y visuales hacia el lado más limitado en el bebé.

-También podemos portearlos con mochilas o fulares y evitar el uso excesivo de sillitas de transporte.

Para los casos más severos se recomienda el uso de un casco, éste tiene que llevarlo el bebé durante 23 horas al día, como imagináis no debe de ser muy cómodo y si es posible evitarlo, mejor.

En un término medio está la osteopatía, que trata con técnicas manuales muy suaves la cabeza del bebé. Se usan técnicas de modelaje, que actúan sobre la elasticidad y plasticidad del cráneo y ayudan a eliminar tensiones internas.

Debemos tener en cuenta que hay un tiempo limitado para el tratamiento, sólo cuando las fontanelas están abiertas. Estas fontanelas son las zonas blanditas que palpamos en la cabeza del bebé, que resultan de la unión de varios huesos. Una de ellas se cierra entre 1 y 3 años pero las 5 restantes se cierran a los 6 meses. Lo ideal sería poder comenzar el tratamiento antes de los 3 meses. No son técnicas dolorosas para el bebé y de esta manera podemos conseguir un cambio de fuerzas en el crecimiento de su cráneo para que sea lo más armónico posible. Se puede notar mejoría entre 3-4 sesiones y el tratamiento puede durar unas 6-8 sesiones, en función del caso.

En conclusión podemos decir que el diagnóstico precoz por parte de los pediatras es fundamental, así como la orientación a los padres sobre las medidas preventivas y si fuera necesario, recurrir al tratamiento osteopático antes de llegar a usar el casco.