Olga Magro es naturópata, dietista y coach. Acaba de publicar un libro sobre la dieta disociada “Comer sano para ser feliz”

En los primeros diez minutos de entrevista nos resume la dieta, nos da claves, nos invita a probarla, nos enseña el libro, los menús de los códigos QR que incluye… Sobre todo se nota que la naturopáta y dietista, Olga Magro, es una mujer activa y cree firmemente en lo que hace y lo que recomienda a quien la visita en su consulta. “Yo empecé con esta dieta a los 7 años, por un problema de salud, y puedo decir que funciona”. Insiste en que lleva 40 años con un tipo de dieta disociada, pero sobre todo hace hincapié en que la salud pasa por cambiar de hábitos.

“Es todo muy sencillo”, subraya Olga. Una sencillez a la hora de comer que ha querido plasmar en su libro, “Comer bien para ser feliz”, que está a la vez por 15 euros. En él nos da las pautas para hacer buenas digestiones, que no se almacenen deshechos en nuestro cuerpo, y que evacuemos correctamente. Esto así suena fenomenal, no tanto cuando afirma tajante que para ello debemos olvidarnos para siempre de un arroz con pollo o la tortilla de patatas. “El desayuno de café con leche y tostadas, fatal”, señala Olga.

-¿En qué se basa la dieta que propone en su libro?
-No es estricta, se basa en un cambio de hábitos en la alimentación. La gente cuando lo consigue se da cuenta de que es sencillo y me comentan que son nociones muy básicas que debería saber todo el mundo. Por eso escribí el libro. Es un libro que es tan sencillo como la dieta.

-¿Funciona?
-Si se hiciera, muchísimas enfermedades (patologías suaves) dejarían de ser, como colesterol, diabetes baja o hipertensión. Muchas farmacias cerrarían. Por ejemplo una de las hierbas que recomiendo es la Stevia (se puede sustituir por el azúcar), que ha estado prohibida por Sanidad alrededor de casi tres años, porque las farmacéuticas denunciaron. La Stevia puede terminar con la obesidad y la diabetes a nivel mundial. Y eso no interesa. Pero perdieron, aunque parecía increíble.

Es difícil encontrar la Stevia. Pero Olga recomienda utilizarla para hacer dulces, junto con harinas integrales y leches vegetales.

-Ese cambio de hábitos es complicado porque estamos acostumbrados al azúcar, la leche de vaca, harina blanca…
-Yo lo entiendo, pero hay gente que está muy bien pero con digestiones horribles, a pesar de llevar una dieta mediterránea, hacer ejercicio, meditación… pero con digestiones malas por una mala combinación de alimentos. Mezclar harina con leche de vaca, como en el desayuno, es veneno.

“Mezclar harina con leche de vaca, como en el desayuno, es veneno”

-¿Qué no podemos mezclar entonces?
-No podemos mezclar la proteína con el hidrato. Proteína con verduras sí; hidratos con verduras sí; pero hidratos con proteínas no. Es muy sencillo, porque proteínas son cuatro: carne, pescado, huevos y leche. Las verduras y hortalizas las conocemos y va con todo, son neutras. El resto son hidratos, carbohidratos, hidratos de carbono: pasta, patatas, legumbres, azúcar, fruta, dulces…

-¿Ese es el secreto?
-Ese es el secreto.

Recomienda hacer un menú para toda la familia, pues por su experiencia sabe que muchas dietas fracasan por tener que realizar varios menús en casa. Propone cocinar a la plancha, al vapor, cocido, al horno, pero no destierra un revuelto de verduras en la sartén donde cocinemos encima una carne “porque de lo otro se aburre todo el mundo”.

Olga Magro con su libro “Comer sano para ser feliz”

Echamos un vistazo al libro, donde la dieta empieza en la página 75. Son letras grandes, atractivas, divertido y con un punto interactivo. Para conocer los menús, qué comer los siete días de la semana en las cinco comidas, activamos un código QR donde lo encontramos. “Si quieres más llámame, no me importa, o escríbeme por whatsapp”, dice la dietista. Estos códigos te redirigen a su página web, donde estos menús están encriptados. “Si tienes el libro, tienes lo que yo hago en la consulta”.

-Entonces, ¿por qué la gente viene a la consulta?
-Porque aunque sepan comer, necesitan una guía, alguien que les motive. La teoría se sabe, pero también se confunde debido a toda la información que circula. Por ejemplo, el aloe vera es maravilloso, con multitud de propiedades, pero es abortivo. Igual que las infusiones. Todas las plantas tienen alguna contraindicación. Además, depende de la persona, habría que hacer algunos cambios si padecen alguna patología.

Por ejemplo, nos cuenta que las personas con hipotiroidismo no deben tomar soja.

-¿Qué tipo de clientes atiende?
-De todo tipo, pero sobre todo muchas mujeres, de entre 28 y 55 años. Puedo atender a un 10 por ciento de hombres.

El aloe vera es maravilloso, con multitud de propiedades, pero es abortivo. Todas las plantas tienen alguna contraindicación

-¿El deporte es importante?
-Sí, un 80 por ciento es alimentación y un 20 el deporte. No tengo que machacarme. Y deben saber que el músculo ocupa menos que la grasa, por lo que aunque no bajen de peso, lo pueden notar en la talla. Eso también denota que el cuerpo se está definiendo y que la musculatura se mantenga.

-¿Hay una obsesión sana por estar sano?
-Sí, desde hace tiempo. Ahora es más por el tema ecológico, dónde encontrar fruta, pollos, carnes… A no ser que tengamos un hortelano de vecino, tendremos que desplazarnos para hacer la compra y el producto va a ser más caro. Pero hay que saber que ciertos productos sellados como ecológicos tienen permitidos por la UE hasta un 10 por ciento de químicos. Yo siempre digo que hay que empezar por eliminar los malos hábitos: refrescos, chuches, mezclas…

-Le confieso que yo bebo agua con limón en ayunas, porque leí que era desintoxícante. El otro día escuché que no.
-Realmente está comprobado que sí. El limón es un antioxidante bestial, es como un desengrasante que limpia. Va genial, y si le echas jengibre molido, mejor. Si tú y la mitad del planeta tomamos agua con limón a la mañana, vamos a dejar de ir a la farmacia.

“Casi todo lo blanco está prohibido en la dieta. El azúcar y la sal son venenos cancerígenos”

-¿Hay algún alimento que prohíbas?
-Casi todo lo blanco. Hay varios venenos blancos cancerígenos: el azúcar, la sal refinada, porque la marina gruesa y la del Himalaya son muy buenas porque son similares a las que perdemos y nos reconstruyen.

Olga también es coach. “Casi me da vergüenza decirlo porque ahora cualquiera dice que lo es. Yo tengo tres másteres hechos. Los directores de banca y ejecutivos son muy duros, porque diles que no importa nada de lo que crean y que pueden dejar de hacerlo en cosas que te están molestando. Le dices que su realidad no existe y te contestan que estás loca”.