Alrededor de mil personas se concentraron ayer en la explanada de la plaza del mercado, un lugar donde, también en julio de 2009, partía una manifestación para exigir al entonces gobierno socialista que escuchara y tuviera en cuenta sus alegaciones sobre el Plan General Municipal. Bajo los lemas “Vamos todos” o “El pueblo decide”, los ciudadanos allí concentrados piden hoy al gobierno popular de García Lobato que les escuche, y que tenga en cuenta su opinión.

Consideran que la antigua plaza de abastos debe volver a tener un uso comercial, para regenerar la vida de la zona, así como su actividad económica. No están de acuerdo con levantar en ese edificio de principios del siglo XX un centro sociocultural, como así ha diseñado el equipo de gobierno y cuya presentación de ofertas concluye el próximo 6 de agosto.

Los encargados de leer los manifiestos fueron dos empresarios, uno de la barriada del Mercado, Javier, y otro de los empresarios del mercado municipal de Las Mercedes, Toni García, quienes reclaman su vuelta. El primero señaló que su intención es “volver  sus orígenes” porque la plaza no pertenece a ningún partido político sino “a todos y cada uno de nosotros”.

El joven reclamó a los populares que cuenten con la opinión de los ciudadanos para diseñar el proyecto y les tendió la mano para poner en marcha una mesa de negociación para poder llegar a un punto en común “en beneficio de Almendralejo”. “Creemos que es el momento de volver a darle vida” y llamó al acuerdo para “que todos salgamos beneficiados”, dijo Javier.

Proponen una mesa de negociación para llegar a un acuerdo y diseñar el proyecto con la opinión de los ciudadanos

La idea que plantean es que tanto asociaciones como comerciales convivan en el inmueble para “convertirse en un punto de interés turístico”, e insistió en que no están en contra del auditorio, pero en otro edificio municipal, no en la plaza del mercado. Llamó a “la fuerza social” para movilizarse y conseguir su propósito.

La plaza era vida
Por su parte Toni García reiteró su propuesta de dar cabida tanto a lo cultural como a lo comercial y tradicional. Habló de la historia de la plaza y de los empresarios que han pasado por ella vendiendo sus productos. “La plaza era vida, movimiento, productos frescos y sobre todo productos de la zona”, e insistió que era un punto de encuentro que hoy “se ha convertido en una zona abandonada”.

Hizo un recorrido enumerando a todas las personas y trabajadores que han vendido a lo largo de los años en la plaza. Además hizo hincapié en los locales que no han prosperado en los alrededores. Toni reconoció que “hay que modernizarse sin perder nuestra seña de identidad”.

“Hay que modernizarse sin perder nuestra seña de identidad”

Además apuntó que desde 1988 no se ha llevado a cabo ninguna remodelación en el edificio que tenía a sus espaldas durante su lectura, con la pancarta “Esta plaza es del pueblo”. Y apuntó que fue en 2012 cuando “por condiciones de insalubridad de la cubierta”, los empresarios fueron trasladados al actual mercado municipal. Con la promesa del Ayuntamiento de volver a la plaza de abastos y buscar fondos económicos para su recuperación o si no, hacerlo con recursos propios.

Toni manifestó que los comerciales del mercado no piden volver “en exclusividad”, sino que lo que pretenden es “frenar un proyecto que se ha realizado a espaldas de los ciudadanos, un proyecto oscuro y con ganas de hacerlo rápidamente”. La joven que regenta una carnicería pide “que no se agache la cabeza” y que los ciudadanos “defiendan la tradición”.

Finalmente pidió al equipo de gobierno de Lobato que recapacite y “se abra el proyecto a nuevas ideas de zona comercial donde todos participemos y que se tenga en cuenta a los ciudadanos”. Visiblemente emocionada, Toni concluyó su discurso afirmando que “llevamos el mercado en el alma y nos dejaremos el alma en él”.

Ésta no es la única protesta que tienen previsto llevar a cabo. La siguiente está convocada el lunes 30 de julio en la puerta del Palacio de Monsalud, a las 12 horas, donde tendrá lugar el pleno ordinario. Pretenden de esta forma mostrar su disconformidad.