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Vacaciones escolares

Tras un largo e intenso curso tareas, proyectos, deberes, exámenes y trabajos, llega el ansiado momento:
¡VACACIONES ESCOLARES!

Pero, ¿qué son las vacaciones escolares?

Suponen algo tan diverso como cada uno de nosotros. Cada cual las afronta de una manera distinta y suelen tener tantas aristas y puntos de vista como quien las recibe. Pueden ser ideales, o pueden ser “casi un castigo”, pueden ser una oportunidad, pueden ser el momento de coger impulso… En definitiva, nuestras vacaciones van a depender, como todo, de nuestra ACTITUD.

¡Ojo!, que las vacaciones no son solamente nuestras vacaciones, sino que son un periodo de tiempo compartido. No son solamente mis vacaciones como alumno, sino han de ser también las vacaciones de todos los que vivimos en casa.

Como alumnos, (niños), planteémonos ayudar en las pequeñas tareas domésticas, convirtiéndonos en verdaderos “Master Chefs”, “Maestros de las reformas”, “Got Talent”. Esa es la actitud. De este modo, hacer la cama, limpiar nuestro cuarto, poner o recoger la mesa, aprender a hacer un gazpacho, ser el que mejor hace…, puede convertirse en nuestra pequeña gran aventura o habilidad. En definitiva, debemos tratar de hacer valer esa máxima que pone de manifiesto que “el secreto de la educación no es más que enseñar de tal modo que no se den cuenta de que están aprendiendo, hasta que sea demasiado tarde”.

Como padres, evitar caer en la trampa del “¿y ahora qué hago con mi niño?”, sustituyéndola por un ilusionante “¡madre mía, la de cosas que vamos a poder hacer ahora!”, tratando que estos meses de verano sean “el maravilloso verano del 19”; “nuestro particular verano azul”. En la mano de cada uno de nosotros estará hacer que sea recordado o simplemente sea uno más. No hacen falta grandes propuestas para que sean especiales. Disfrutarlas a ser posible en familia, plantearlas siempre como una oportunidad de realizar aquello que durante el curso escolar nos resultaba imposible, aprender de los lugares y rutas sobre el destino elegido, visitar nuestro entorno más próximo y seguramente más desconocido.

Como maestros, creed que serán pocos los que, tras un merecido tiempo de descanso, no dediquen parte de sus “vacaciones escolares” a plantear nuevas metas, focalizar nuevos objetivos para el curso próximo, renovando la ilusión de sus alumnos y pensando que “¡El próximo curso va a ser la caña!”  (Si no fuera así, no serían maestros).

¿Recomendaciones en lo educativo?

Si lo hacemos bien, no harán falta ninguno de esos tediosos cuadernillos. No será necesario que estemos dirigidos por tal o cual editorial también en este tiempo. Podemos:

Escribir un pequeño diario de verano, que leeremos a nuestros padres o abuelos antes de finalizar el día.

Plantearnos cada día como un pequeño reto: “¿qué hacer mañana que no haya hecho hoy?”

Escuchar y dibujar las historias que nos cuenten nuestros mayores.

Leer algún que otro libro. Solamente hacerlo si nos gusta. Si no, cambiar de texto.

Contar pasos hasta…, calcular el tiempo que tardo en…, calcular “la vuelta” de la compra, …

Manualidades, miles y diversas.

Deporte al aire libre, jugar en la calle, cantar y bailar, aprender trucos de magia y al menos un chiste al día.

Todo aquello que creamos que enriquezca y ofrezca nuevas experiencias a nuestros niños.

En caso de que no hayamos obtenido los mejores resultados durante el curso, sí que debemos dejarnos aconsejar por nuestros tutores. Ellos nos harán ver las fortalezas y debilidades de nuestros vástagos a lo largo del curso. Son quienes mejor los conocen en el terreno educativo y nos ofrecerán individualizadamente el plan de trabajo necesario y concreto para repasar durante el verano que contenga los contenidos necesarios para alcanzar el nivel de competencia necesario en cada una de las áreas de su aprendizaje. No existen fórmulas mágicas. El tesón, la constancia y el esfuerzo son el único medio.

Dispongámonos este verano a pasar “las vacaciones de nuestra vida” haciendo un placer de nuestras pequeñas tareas.

Brindo por aquellos que vean el mundo más allá de la “Play”.

Brindo por quienes afronten el verano con una ACTITUD positiva, lo disfruten y renueven sus ganas de aprender.

Brindo por todos los zagales que se incorporarán a nuestros coles el próximo curso.

Brindo por aprovechar al máximo estas vacaciones escolares.