Hoy no se ha inaugurado una residencia. Sino un hogar. Un espacio en el que vivirán y convivirán usuarios con diferentes capacidades y sus cuidadores. Un lugar en donde puedan tener vida. Por lo menos es lo que se ha desprendido de la emotiva puesta de largo de la residencia de Includes, ubicada en el antiguo albergue juvenil. Actualmente está ocupada por 18 usuarios (tiene capacidad para 24) y en ella trabajan ocho personas en tres turnos de ocho horas.

En el acto, festivo e institucional, se ha descubierto la placa ubicada en la fachada, con su correspondiente bendición por el Padre Pepe; y el nombre de la residencia. Victoria. Dedicado a la usuaria María Victoria Zambrano fallecida hace dos años. Su madre, Elia, no ha querido perderse este momento, y ha agradecido y recordado todo el camino hasta llegar al día de hoy. También ha tenido palabras de profundo cariño hacia su hija y hacia las personas que cuidaron de ella en la asociación.

Muy especial y aplaudida ha sido la intervención de dos de los residentes. Lucila y Luis Ángel. Dos almendralejenses, ya, de adopción. Ella procede de Vegaviana. Y él de Don Benito. Lucía ha reivindicado que su “familia lleva muchos años cuidando de nosotros. Mis hermanos tienen su vida. Nosotros también queremos la nuestra”. Su compañero ha querido “agradecer la oportunidad por no tener que depender y poder ser feliz”, y ha añadido que “Includes no es una residencia, es nuestro hogar”.

Bendición de la residencia a cargo del Padre Pepe
De izquierda a derecha, Inés Castañón, José María Vergeles, Consolación Serrano, Sebastián Guerrero, Eulalia (madre de Victoria) y José García Lobato

Palabras que ha subrayado el consejero de Sanidad y Políticas Sociales, José María Vergeles, admitiendo que “en esencia es lo que contienen estas paredes”. El consejero ha aprovechado la ocasión para anunciar un plan de adaptación al envejecimiento para personas con discapacidad y sus familias, y hacer frente a este reto. “Estas personas no se merecen que, por cumplir años, y sus familiares no puedan atenderlas, se les ingrese en residencias que no están preparadas ni pensadas para acogerlas” y satisfacer sus necesidades.

Visiblemente emocionada ha estado la presidenta de Includes, Inés Castañón, quien ha querido pararse a explicar cada uno de los pasos que han dado para llegar a este “día histórico e importante”. Ha compartido con el público la estrategia de la directiva para poder atender y dar servicio a las personas con discapacidad, cuando sus familiares no puedan hacerse cargo. Ha querido agradecer la financiación de Cajalmendralejo.

Su presidente, Sebastián Guerrero, ha admitido que tanto Includes como Cáritas son dos socios “preferentes” a los que intentan satisfacer las necesidades desde la obra social de la entidad.

A la derecha Luis Ángel y Lucía junto a otros compañeros de Includes

En el acto ha estado presente el alcalde de Almendralejo, José García Lobato, quien ha reconocido la labor de Includes y ha puesto en valor su trabajo y el de todos para conseguir abrir las puertas de la residencia. Haciendo un juego de palabras con su nombre ha indicado que su apertura es “la victoria de cuando todo el mundo trabaja en la misma dirección, no hay cortapisas, y no se ven quiénes son los actores”. En este sentido, ha agradecido que su nombre no estuviera impreso en la placa “porque cuando actuamos en representación de la sociedad somos un cargo”, y ha asegurado que cualquier alcalde hubiera adoptado la misma postura, puesto que su toma de decisiones es para facilitar “el día a día de las personas que lo necesitan”. Tampoco está impreso el nombre del consejero, sólo los cargos.

Tras las intervenciones se ha hecho un recorrido por el centro, sus habitaciones, perfectamente identificadas con las fotografías de cada uno de los usuarios y adaptadas a sus necesidades. Al acto han asistido numerosas personas, miembros de la entidad, corporación municipal, y de otras asociaciones locales y regionales que no han querido perderse esta “Victoria de Includes”.