Inicio Actualidad Ya se puede solicitar permiso para las matanzas domiciliarias

Ya se puede solicitar permiso para las matanzas domiciliarias

Cerdo sacrificado abierto en canal en una matanza domiciliaria

Hasta que no ha llegado el frío, no se ha puesto en marcha la maquinaria de las matanzas en los hogares que tienen tradición de hacerla cada año. Aún así el bando que las autoriza ya se publicó a mediados de noviembre. Están permitidas, como siempre, desde el 1 de noviembre hasta el 31 de marzo. Aunque con las altas temperaturas que se adelantan más de lo previsto, la previsión es que se concentren en los meses de diciembre y enero. A esto se le suma el descenso en esta tradición en las últimas campañas, que ha caído a la mitad.

Tal y como recoge el bando, el permiso se solicita en la Oficina de Información al Consumidor, ubicada en el centro cívico, de lunes a viernes de 11 a 14 horas. Debe realizarse con una antelación mínima de tres días hábiles.

Uno de los pasos importantes en la jornada es el reconocimiento de los veterinarios, que puede llevarse a cabo tanto por los servicios oficiales, como por uno particular. Si se opta por la primera opción los interesados deberán ajustarse a un calendario previo. Así, los días de diario los veterinarios reconocerán al animal de 8.30 a 13 horas, y los fines de semana y festivos, de 8.30 a 12 horas.

Los veterinarios analizarán las muestras, y los matanceros deberán presentar el canal del cerdo sacrificado sin despiezar, acompañado de las vísceras. Se advierte que, aunque pueden estar separados, deben saber a qué canal corresponde, y sin manipular, excepto un lavado.

Otro de los puntos que recoge el bando sobre matanzas domiciliarias es que “el sacrificio deberá llevarse a cabo teniendo en cuenta las normas de bienestar animal y no se sacrificarán animales con síntomas de enfermedad”.

Como ya saben las familias que año tras año continúan con la tradición de las matanzas, los productos que se obtienen, jamones, salchichones, chorizos, carnes etc. Deben ser destinados para uso particular, y está prohibida su venta, tanto frescos como curados, así como el abastecimiento a carnicerías, industrias cárnicas, supermercados y bares.