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«Yo no pinto bien, pero he dibujado mucho»

Yolanda Cabrera

Yolanda Cabrera es profesora de Plástica del IES Carolina Coronado, además de la autora de las ilustraciones de libros de texto en Colombia

Sus diseños se ven en cuentos infantiles y hasta en joyas de leche materna

Su carta de presentación es su trabajo. Sus ilustraciones. Sus historias. Libros en los que las letras no se entenderían de la misma forma sin esos dibujos que las acompañan. Trazos que en ocasiones le roban las horas de sueño. Yolanda Cabrera (Almendralejo, 1974) llega a la entrevista con una enorme carpeta rosa en la que guarda cuidadosamente sus trabajos. Los pasados y en los que está embarcada actualmente. Esta ilustradora y diseñadora almendralejense es profesora de Plástica del IES Carolina Coronado. “Cuando terminé Bellas Artes tenía muy claro que quería opositar, porque dentro de artista, siempre he sido muy cabal”. Desde la tranquilidad de un empleo fijo, y con el tiempo suficiente con una familia asentada, empezó a dibujar y a subirlo a las redes sociales. Fue su plataforma para darse a conocer.

-¿Qué fue lo primero que le encargaron?
-La editorial Babidi-Bú se puso en contacto conmigo. Doce ilustraciones en formato grande. Fue mi primera experiencia y no sabía muy bien en qué formato trabajaban las editoriales. Pero no dije nada porque temía que no me llamaran más.

Desde la distancia, ahora reconoce que ella hubiera hecho algunas láminas de otra forma, pero que se tuvo que ceñir en este caso a las indicaciones de la escritora.

Así arrancó casi por casualidad y animada por su hijo mayor a que empleara su tiempo de reposo, por prescripción médica, en pintar. Poco a poco redescubrió la pasión por los colores y su larga mesa de trabajo es su compañera desde la tarde hasta bien entrada la noche, y la madrugada si hay algún encargo editorial.

Su segundo trabajo vino de la mano de quien hoy considera una amiga y compañera, y con la que actualmente está en otro proyecto, Mónica Rodríguez, con Al otro lado de los sueños. Una historia en la que pesan tanto las palabras como los dibujos. “Ella veía en mí tanta creatividad que quería que volase y echase imaginación”. Aquí por primera vez sale el árbol de la vida.

Árbol de la vida. Foto cedida por Yolanda Cabrera

-¿Cómo describiría sus ilustraciones?
-Yo no me quiero encasillar en nada. Cuando llevo mucho tiempo dibujando para niños, necesito hacer algo de adultos, y al revés. Soy consciente de que lo que más impresiona es lo de adulto. En las redes sociales ha gustado mucho mi último trabajo.

Tuvo su experiencia catalana con Nes, la tortuga de papel maché, escrita en catalán. Le hubiera gustado que se editara también en castellano. “Me dio tanto coraje que en la última página introduje un mensaje subliminal”, nos desvela Yolanda. Se trata de un lapicero lleno de colores, y la colocación de los tres últimos son rojo, amarillo y rojo.

La siguiente llamada fue más atrevida, pues le invitaban a publicar algo íntegramente suyo. Así que rescató un trabajo de años atrás, Garabato, un personaje inacabado. “Está destinado a primeros lectores y me gustaría publicarlo en otro formato”, nos confiesa.

Entre tanto, la Junta de Extremadura se puso en contacto con ella para la exposición “Pluma, papel y tijera” que recorrió las principales ciudades de la región la primavera pasada. Junto a otros ilustradores extremeños, o vinculados con la región, se expusieron algunos de sus trabajos. Entre ellos mostró su obra más especial. Alia. De la que, asegura, no se desprenderá nunca. Es su bandera y la incluyó en el primer libro. También la tiene como perfil en su WhastApp.

Alia. Foto cedida por Yolanda Cabrera

-¿Por qué?
-Parece que como fue el primero que hice, le tengo más cariño. No la he podido traer porque está enmarcada. Tengo feeling con ella. Incluso me han propuesto comprarla y no la he vendido.

El salto de la literatura a los libros de textos vino de la mano de un salto también de continente, puesto que ella es la autora de las ilustraciones de los libros de Lengua de Primaria. “Es un trabajo diferente a lo que había hecho. Fueron 300 dibujos en un mes”. Ahí confiesa que comenzó su turno de noche. «Toda la destreza que me faltaba y que había perdido, la adquirí de nuevo”. No fue su única incursión en el país Latinoamericano, puesto que le encargaron los libros de Plástica completos, escritos e ilustrados, en Colombia. Ya están hechos tres.

Cuando Almendralejo al día le propuso realizar la entrevista, la tuvimos que aplazar porque estaba terminando un encargo.

-¿De qué se trataba?
-Una web de cuentos personalizados. Lleva un trabajo que no te puedes imaginar. El matrimonio encargado de la página quería que los dibujos tuvieran una mano artística, que no fueran digitales. Y hacerlo a mano no tiene nada que ver. Tengo que crear un personaje por partes para luego montarlo. Esto es acuarela.

Láminas del cuento «El niño del globo azul». Foto cedida por Yolanda Cabrera

-¿Sólo trabaja con acuarela?
-Depende. Cuando trabajo con ilustraciones infantiles me gusta pintar con acuarela porque los colores son más sutiles. En el último de adulto es tinta, dorado y lápiz. Trabajo con todo.

Pero a esta “creativa”, como le gusta autodescribirse, no se le resiste casi ningún campo. Su última incursión ha sido en el mundo del diseño de joyas. Pero de joyas de leche materna. Ha diseñado el árbol de la vida. De nuevo vuelve a aparecer en su carrera.

-¿En qué está trabajando ahora?
-De nuevo con Mónica Rodríguez, y un libro que se llama “El niño del globo azul”. Es didáctico y lo complementa una web en la que la persona que compre el libro pueda acceder y siempre va a encontrar actividades. En cada ilustración hay un juego para cada niño.

Como gran artista desarrolla su parte social. Ha sido la autora del calendario que el Centro de Día de Alzheimer vendió estas navidades para recaudar fondos; y también contra la violencia de género con “El reino de Keika y keiko”. “Cuando lo leí entero con las ilustraciones, lloré, es uno de los más sentimentales. Es el mismo proceso que puede atravesar una mujer víctima de la violencia de género, pero en el mundo animal”, nos describe Cabrera.

A pesar de este recorrido, asegura que nunca se ha considerado “artista”, porque, dice, “soy muy crítica conmigo misma”. No sólo por eso, sino porque sus dibujos son el resultado de horas de trabajo, bocetos y borrones.

-¿Por qué considera eso?
-Yo veía a mis compañeros en la facultad que hacían una obra con cuatro trazos, y me quedaba embobada. Yo siempre he dicho que yo no pinto bien, pero he dibujado mucho. También hay que tener paciencia

-¿De quién le viene este don?
-De mi madre y mi tío Mateo. Mi madre es muy lista, lo tengo claro. Hace unos años se ha formado en diseño de moda. Ella coge un lápiz y hace maravillas, tiene gusto por los colores.

-¿No le llama la atención el mundo de la moda?
-Mi traje de boda lo diseñamos entre mi madre y yo. Me gustaría diseñar camisetas, no me importaría.

-¿Qué es lo que más le gusta dibujar?
-Mujeres a lápiz o caras de niños. No me gusta dibujar una ilustración con muchas cosas, me agobia. Me gusta algo limpio.

Foto cedida por Yolanda Cabrera

-¿Tiene un color favorito?
-El azul, y odio el amarillo.

-¿Hay algo que le gustaría hacer que aún no haya llegado?
-Un libro con ilustraciones y textos míos para adultos. Con sentimiento. Que con pocas palabras se explique el dibujo. Yo no soy escritora ni lo pretendo ser.

-¿Sus alumnos saben de sus ilustraciones?
-Claro, me ven y les encantan. Mis clases son muy prácticas y mientras ellos hacen su tarea yo dibujo. Y me preguntan, y se acercan, y les explico. Creo que es una forma de aprender. También les digo que esto no es suerte, sino que son muchas horas de trabajo y sin dormir.

 

SUS TRABAJOS

  • Alas del lenguaje 1-2-3-4. Libros de texto. Editorial Huellas (Colombia)
  • Los portadores de la estrella. Editorial Babidi-bú. Texto: Inés Mólina
  • Al otro lado de los sueños. Editorial Babidi-bú. Texto: Mónica Rodríguez
  • Nes, la tortuga de papel maché. Editorial Vivelibros. Texto: Mariona Alonso
  • Garabato, un personaje inacabado. Entrelineas Editores. Texto propio.
  • El tremendo Martín. Iniciar ediciones (Colombia). Texto: Mónica Rodríguez
  • El miedoso Espín. Iniciar ediciones (Colombia). Texto: Mónica Rodríguez
  • El reino de Keka y Keiko. Texto: Mª Ángeles de la Cruz y Laura Rodríguez